Un aromático paseo (II)

Ya estamos en casa con las plantas que hemos recogido en nuestro aromático paseo. Para poder disfrutarlas en todo su esplendor es necesario observar una serie de procedimientos que evitarán que se estropeen y nos permitirán conservarlas. Hoy os explicaremos como secarlas para poder guardarlas en buenas condiciones.

Para evitar que la planta se pudra o pierda sus principios activos con el almacenamiento, hay que eliminar la humedad progresivamente, mediante técnicas adecuadas a cada especie.

Antes de secar las plantas, hay que limpiarlas de impurezas, tierra y polvo, incluso regándolas en caso necesario. Después se separan y trocean de la forma adecuada y comienza el secado. Estos procesos deben iniciarse inmediatamente tras la recolección para evitar que las plantas se marchiten o requemen.

No es recomendable secarlas a pleno sol, ya que los aceites esenciales pueden perderse en gran medida por el efecto de los rayos solares.

En casa, lo ideal es situar las plantas en un lugar cerrado y con sombra, pero ventilado, durante un periodo de entre 3 y 8 días, dependiendo de las partes de la planta a tratar, siendo las hojas y flores las que alcanzarán primero el punto óptimo.

El material a secar se debe colocar en capas finas, en cajas o bandejas de madera que dispongan de huecos por los que circule el aire.  Si el volumen de plantas a secar es muy grande, es aconsejable remover las bandejas una vez al día, para que el secado sea uniforme.

No hay que colocar las plantas directamente sobre el suelo ni sobre papel impreso (periódicos, revistas, etc.), sino sobre papel blanco limpio.

La casa ya estará impregnada de los fantásticos aromas de nuestros campos. No os perdáis la última fase de nuestro paseo, en el que aprenderemos a guardar nuestros tesoros.

 

 

 

Por Tea Shop en Healthcare, Noticias, Tea People, Tés del mundo el 3 mayo, 2012 Coméntalo (0)

Bayas las perlas del Bosque

¿Quién no ha disfrutado de una tarde en familia recogiendo frutas del bosque?  Su atractivo color y la oportunidad de disfrutar de los aromas de la infancia  tienen un innegable poder de seducción. Pero además las bayas nos aportan multitud de nutrientes, que se expresan en sus brillantes colores. Existen más de 250 variedades comestibles, y sus usos gastronómicos y medicinales son incontables.

La mora y la frambuesa son las más reconocibles de nuestras bayas silvestres. La mora resulta beneficiosa para las personas anémicas por su combinación de vitamina C y hierro. Son de color morado y maduran al finalizar el verano.

La frambuesa es de color rosado intenso, y destaca por ser rica en flavonoides, un tipo de antioxidante. Su sabor es más ácido que el de las fresas y su tamaño es menor que el de estas.

De los países anglosajones nos llegan otras frutas como los arándanos y las grosellas.

Los primeros, en especial los rojos (cranberries) contienen antocianinas, que les proporcionan virtudes antioxidantes, antiinfecciosas y antiinflamatorias. Las grosellas por su parte  son digestivas y descongestionantes del hígado.  Además un vaso de su zumo contiene tres veces más vitamina C que una naranja.

Debido a su corta época de recolección, cada día es más frecuente encontrarlas de cultivo, lo que nos ofrece la posibilidad de disfrutarlas todo el año. Pero si nos llevamos un cesto lleno a casa tras un paseo, la mejor opción es aprovecharlas para preparar cualquiera de las recetas tradicionales a base de fruta, mermeladas, confituras, jarabes…

Te proponemos una sencilla receta de mermelada de moras, pero que puedes aplicar a cualquier tipo de fruta.

Mermelada de moras

Ingredientes:

350g de moras

½ Kilo de azúcar

Preparación:

Esterilizamos los tarros en los que vayamos a guardar la conserva, durante 15 minutos.

Lavamos la fruta y eliminamos los

rabitos.

En una cacerola, mezclamos la fruta con el azúcar y removemos durante unos 20 minutos, hasta alcanzar la textura deseada.

Pasamos por un colador chino para eliminar las pepitas.

Llenamos los tarros y en caso de que no sean herméticos, los hervimos al baño maría para hacer el vacio.

Por supuesto siempre quedará alguna para añadir a tus infusiones, y en caso contrario, elya lo ponemos nosotros.

Por Tea Shop en Healthcare, Taller de Té el 13 octubre, 2011 Coméntalo (0)