EL ARTE DEL TÉ EN JAPÓN

Japón es un país que guarda en su interior muchas tradiciones, una de ellas, relacionada con el , como es la “Ceremonia del Té (Cha-no-yu). El auge que alcanzó en el transcurso de la historia de Japón, hizo que se desarrollaron todas las artes relacionadas con el “Arte del té”: la arquitectura, hasta idear un tipo única de construcción para las “casas de té”; la cerámica, produciendo preciosas tazas de té o Chawan; o la jardinería, dando lugar a los originales “Jardines de té”.

LA CASA DE TÉ

Una de las claves de la “Ceremonia del Té” es el escenario dónde tiene lugar, y que se convierte a su vez en protagonista de la misma. Fueron los japoneses quienes idearon una estructura enteramente original, en donde tuviese lugar la ceremonia, dando lugar así a la “Casa de té”, llamada Cha-seki, que tiene el aspecto de una simple cabaña de campo y está fabricada con materiales naturales. Sus elementos definitorios son el respeto a la naturaleza de los materiales empleados, la inter-relación entre el edificio y el paisaje natural dónde se sitúa, la simplicidad de la estructura y la ausencia de ornamentación. La innovación que supuso esta construcción influenció enormemente la arquitectura japonesa.

Su diseño, tanto interior como exterior, es de líneas claras y puras. Los tejados suelen estar cubiertos de ramas de bambú para darles un aspecto de rusticidad y sencillez. El techo es bajo, de tal modo que las personas que participen en la ceremonia deben entrar de rodillas, olvidándose así de su orgullo e impregnándose de humildad. La madera es el material fundamental, y el bambú se suele utilizar para las rejas de las ventanas y para el interior de los techos. En su interior encontramos la habitación del té propiamente dicha (Cha-shitsu), otra para guardar los utensilios de la ceremonia (Mizuya) y un cuarto de espera (Yoritsuki).

ADORNOS

Las “casas de té” suelen estar adornadas con flores naturales, las cuales varían en función de la estación del año. La alcoba (Tokonaba) está adornada con el Kakemono o pintura colgante en la pared, la temática de la cual suele estar relacionada con la estación del año en que se está. Los temas suelen ser paisajes de la naturaleza, plantas y animales, descripciones poéticas escritas por artistas de la caligrafía, etc. Normalmente, suelen estar realizadas en tinta monocroma, estilo que se adapta perfectamente al ambiente de sencillez que se respira en el Cha-shitsu.

UTENSILIOS

El auge de la Ceremonia del Té, contribuyó a que los objetos empleados alcanzaron categoría especial dentro del campo artístico. No sólo de los objetos que se usan en la ceremonia propiamente dicha, como las tazas para el té (Chawan), el recipiente pequeño para conservar el té verde en polvo (cha-ire) o el recipiente mayor para conservar el agua fresca (mizusashi), sino también de los objetos relacionados con dicha ceremonia: los platos donde se sirven los dulces o los floreros. Al principio los objetos fueron importados desde China o Corea, pero más tarde fueron de producción nacional, conocidos como Kuniyaki (cerámica nativa) y realizados por artistas japoneses.

EL JARDÍN DEL TÉ

El “Arte del Té” influenció enormemente también en el arte de la jardinería. Generalmente la “casa de té” está situada en medio de un jardín japonés, construido para servir de paisaje a dicha construcción. Como la “Ceremonia del Té”, el fin que pretende este jardín, conocido con el nombre de Cha-niwa, es procurar un rincón solitario donde aislarse del mundo para encontrar la paz interior. Por ello, el jardín debe ser simple y sus árboles y plantas no pueden ser de formas extrañas para así evitar llamar la atención. Está divido generalmente en dos partes: el Roji exterior, donde se sitúa un espacio cubierto para esperar y un pequeño aseo,  y el Roji interior, que sería propiamente el jardín de la “casa del té”.

El “Arte del Té” es así una de las manifestaciones más originales e influyentes del arte japonés.

 

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