El Té Blanco

El Té Blanco está  compuesto por brotes tiernos sin abrir, donde se concentran la mayor parte de los nutrientes de la planta cubiertos por un delicado vello blanco, y de las hojas más tiernas de la planta.  Su proceso de fabricación por el método ortodoxo, es completamente artesanal, y consiste en marchitar  y secar las hojas conservando  su pureza original. Con el consumo habitual disfrutarás de su delicado sabor y cualidades.

Gracias a su riqueza en antioxidantes, evita la rotura de la elastina y el colágeno que acompañan al envejecimiento, ayudando a la piel a conservar su firmeza y textura, proporcionando un aspecto más joven y radiante.

Un estudio sobre los efectos del extracto de Té Blanco sobre la obesidad, ha mostrado su efecto positivo inhibiendo la formación de células grasas en el tejido adiposo subcutáneo, gracias a su contenido en polifenoles y metilxantinas. Se observó, además, que estimulaba la lipólisis, abriendo la puerta a su uso como tratamiento natural para la obesidad.

El efecto drenante y lipolítico de la teína y los antioxidantes del té blanco, ayudan a eliminar la antiestética “piel de naranja”, mejorando visiblemente el aspecto de las zonas a tratar.

El Té Blanco es el mejor aliado para e blanqueamiento dental, ya que no afecta a la coloración de los dientes. Además, gracias a su contenido en flúor  fortalece el esmalte, previniendo la aparición de caries.

Variedades de Té Blanco

China Pai Mu Tan

El Pai Mu Tan o “Peonía Blanca”, se elabora con el brote sin abrir y las dos hojas adyacentes, recogidas a mano. Es la variedad más extendida, ya que requiere menor cantidad de  brotes para su elaboración.  Resulta menos sutil que las Silver Needles, pero ofrece igualmente una grata experiencia llena de aroma floral y ligeramente afrutada.

China Silver Needles

Las famosas “Agujas de plata” son la calidad Premium del Té Blanco. Se elaboran sólo con los brotes tiernos sin abrir, recogidos a mano en los primeros días de primavera, en las montañas de la provincia china de Fujian. La perfección de sus agujas, reflejan la artesanalidad y dedicación que requiere la elaboración de esta refinada variedad. Su fragancia floral y su delicado sabor, lo han convertido en una de las variedades más apreciadas por los amantes del té de todo el mundo.

Preparación

Para disfrutar al máximo de tu taza de Té Blanco, basta con seguir estos sencillos pasos:

  1. Utiliza agua de mineralización débil en un rango de temperatura de 60° a 80° C.
  2. Calienta la tetera con agua caliente y coloca 2 g de Té Blanco por taza de 200 cl de agua, dejándolas en reposo durante 2 minutos con la humedad de la tetera.
  3. Vierte el agua caliente sobre las hojas precalentadas y deja en infusión de 3 a 7 minutos, según la variedad y el gusto personal. El Té Blanco no amargará, gracias a sus brotes.
  4. Sirve el té con la ayuda de un colador y deja las hojas en el fondo de la tetera para la siguiente infusión. ¡Podemos hacer hasta 3 exquisitas infusiones con las selectas hojas del Té Blanco!

Consejo

Para aprovechar todos los antioxidantes del Té Blanco recomendamos prepararlo en maceración. Basta con dejar los brotes en reposo durante 2 horas en agua fría, y obtendrás una refrescante y saludable bebida. Con este método de preparación, los polifenoles del Té Blanco han mostrado más actividad que preparándolo con agua caliente, incremento que no se  ha observado en otras variedades de té.

 

 

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Comentarios y Opiniones

  1. anonimo dice:

    Son varios factores los que ayudan a que la piel se vea bien de aspecto. No fumar, el café (una taza a diario es muy saludable), beber a diario una taza de té verde y blanco ayuda mucho. Yo soy bebedora de té desde los 12 años y ahora tengo 34, el té clásico también es muy bueno para la piel. No tomar el sol por largos periodos de tiempo y ponerme mucha crema, caminar un rato todos los días, usar cremas antiarrugas…..etc.

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