Tetsubin, una joya para la ceremonia del té

La ceremonia japonesa del té, Chanoyu no es tan sólo una manera de servir té, la historia nos explica que también era una forma de demostrar al invitado el estatus social del anfitrión. Por ello cada detalle era meticulosamente estudiado  para conseguir el equilibrio perfecto entre un delicioso té y la sensación de paz interior.

 

A mediados del siglo XVII, los literatos de Japón tuvieron una influencia muy directa de China, de ahí que poco a poco se fuera introduciendo el  Sencha, una forma mucho más social de tomar el té dónde se utilizaba el té en hoja      para hacer la infusión, en lugar del polvo utilizado en el Chanoyu. Esta nueva tendencia fue utilizada como signo de rebelión contra las clases más elitistas de Japón.

 

Así se creó una fusión entre las dos culturas y las dos ceremonias del té. Durante el siglo XVIII se hizo cada vez más común y popular beber té entre amigos y familiares, pero los utensilios chinos salían muy caros,  y los japoneses crearon una tetera de hierro muy parecida a las calderas de calentar agua, para conservar mucho mejor el gusto y las propiedades del té; la llamaron Tetsubin.

A mediados del siglo XIX las Tetsubin se convirtieron  en un símbolo social. Cada vez se hicieron diseños más elaborados incorporando símbolos que daban un significado especial a cada una de ellas. Cada anfitrión decidía el dibujo de su Tetsubin ya que reflejaba simbólicamente su carácter; se pueden ver desde serpientes que simbolizan sabiduría, dragones para la fuerza y el poder, flor de cerezo que simboliza  belleza…

 

El cuidado de una tetera de hierro fundido es muy simple; el jabón no debe usarse. Una vez servido el té simplemente se debe aclarar y secar con un paño seco cuando todavía esta húmeda. De esta manera se consigue que el recubrimiento mineral quede intacto y se protege el hierro de las paredes de la oxidación.

 

La Tetsubin es además de un recipiente perfecto para preparar té una obra de gran prestigio por su elaborada creación. Durante más de cien años, Iwachu (ubicada en la prefectura de Morioka, Japón) ha sido uno de los fabricantes más conocidos y respetados. Esta fundición artesanal con la que trabaja Tea Shop utiliza un proceso de producción que consiste en una secuencia de  64 a 68 pasos, de los cuales la mayoría se hacen a mano. La calidad es controlada por un maestro artesano conocido como “Kamashi”. Es importante saber que para conseguir ser artesano de esta especialidad  es necesario dedicar 15 años a este trabajo y de 30-40 años para convertirse en “Kamashi”.

Aquí os dejamos un vídeo dónde podréis ver el proceso de producción de las Tetsubin

 

La creación de las Tetsubin merece todo nuestro respeto y admiración por ser además de una delicada forma de servir el té, un símbolo de la artesanía japonesa.

En Tea Shop encontrarás la tuya…

 

Share

Comentarios y Opiniones

  1. Tea Shop dice:

    Deberías escribir a info@eastwestcompany.com.

    Gracias.

¡Nos gustaría conocer tu opinión!